Llevo muchos años enseñando y aprendiendo idiomas. He visto muchos tipos de estudiante: el que aprende muy rápido, el aplicado y constante, el que quiere aprender todo en un mes, el que va más despacio y el que no avanza. Según mi experiencia, la mayoría de los que pertenecen a este grupo cometen estos 5 errores:
- Usar un traductor. Si no entiendo una palabra, busco en el traductor y “oh, ya entiendo”. Pues no. Con este mecanismo no aprendes un idioma, sino que aprendes a traducirlo. Y así consigues entender otra lengua, pero en muy pocas ocasiones serás capaz de hablar. Porque eres capaz de traducir, pero no de pensar en un idioma diferente a la que ya conoce. ¿Qué debo hacer? Usa un diccionario de sinónimos o googlea y mira las imágenes Aprenderás asociando palabras a conceptos y no a traducciones.
- No practicar fuera del aula. Estas tomando un curso de idioma y recibes lecciones 3 horas a la semana y quieres ser un hablante funcional en 3 meses. ¿En serio? Aquí la clave es la constancia. Fuera del aula practica, practica, practica. Dedícale un par de horas cada día.
- No aprovechar los medios a tu alcance para entrenar. “No tengo con quién practicar” es la excusa de muchos. No necesitas un compañero para hacerlo. Nuestro mundo tecnológico nos ofrece miles de posibilidades. Hay ejercicios en línea, grupos en redes sociales para practicar lenguas, canales de YouTube, blogs, aplicaciones, subtítulos para tus series y pelis favoritas, podcast. ¿Sigo?
- Hacer cursos intensivos. Quiero aprender un idioma y me voy 15-21 días a un país donde se habla esa lengua a dar un curso intensivo de 20-30 horas a la semana. Esto funciona si ya tienes conocimientos básicos de esa lengua y quieres perfeccionar y mejorar. Pero si eres principiante es un grave error. Los cursos intensivos deben cumplir un programa y muchas veces se enfocan demasiado en el aspecto gramatical de la lengua. Vas a recibir mucha información en muy poco tiempo, no vas a tener ocasión de procesarla y para cuando termines la lección del día vas a estar tan cansado que tampoco tendrás ganas de practicar el idioma. Recuerda es una carrera de resistencia, no de velocidad.
- Compararse con otros estudiantes. Aprender un idioma es un proceso, y cada uno lleva su ritmo. Compararte con otros estudiantes es una mala idea. Si vas mas avanzado creerás que lo tienes controlado o que es fácil y no practicarás. Si vas menos adelantado te sentirás estúpido y perderás el ánimo. Recuerda: la palabra clave es Disciplina. Constancia.
Y ahora que ya lo sabes podrás evitarlos y mejorar tu aprendizaje. Y recuerda: práctica, práctica, práctica. Disciplina. Constancia.
